Gestionar reservas y conseguir clientes son trabajos distintos.
Una herramienta operativa organiza agenda, sala y disponibilidad. Un marketplace puede además generar descubrimiento. Pagar comisión puede tener sentido por demanda nueva, pero no necesariamente por una reserva que llegó desde la web o el teléfono del restaurante.
Pregunta qué canal originó la reserva, qué servicio se está pagando y si el cliente puede volver por el canal directo.
Compara el coste total con reservas reales y tiempo del equipo.
Usa un mes normal y otro de alta demanda. Incluye cuota, comisiones, mensajería, instalación, formación y cualquier módulo necesario para operar. Añade el tiempo que el equipo dedica a copiar reservas o corregir errores.
Documenta también el coste de salida: exportar las reservas futuras, recuperar configuraciones y cerrar canales sin perder información necesaria.
- Coste fijo mensual
- Coste variable por reserva o comensal
- Extras imprescindibles
- Horas de trabajo manual evitadas
- Condiciones de exportación y cancelación
Gratis debe explicar alcance, límites y qué ocurre después.
Comprueba si exige tarjeta, si recorta funciones esenciales, qué sucede al superar un límite y cómo se comunicaría un cambio de precio. Una oferta transparente permite probar el flujo completo sin bloquear el restaurante por sorpresa.
Reservado es actualmente gratuito, sin tarjeta ni comisión por reserva. Si cambia el modelo económico, las nuevas condiciones se comunicarán antes y requerirán aceptación expresa.